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ateo poeta

mis poemas y otros textos (provisionales)

 

Te gustan

los pomelos

y el puré

de avena

y un

Oporto

al despedir

la jornada.

 

Surcas

como un

delfín

blanco,

hoy no

el despertador,

ya está

bien

de madrugar,

esponja,

arrecifes,

en teoría,

más de

doce millas

náuticas,

ser.

 

 

Fotografía: Sofía Santaclara

 

 

 

Mar

cantábrico.

Cuando

decíamos.

Esdrújulas

siempre

se acentúan.

El resto

depende.

Tildar.

Me suena

a chino.

Cuando

éramos

más

ignorantes.

Espontaneidad.

Prisas

revolucionarias.

Vanguardismos,

de cuáles

y cómo,

depende.

Ojos

en el cielo.

Noche de

luciérnagas.

Musitar.

Hipodérmica.

Un vuelco

al corazón.

Erguirse

y ver

como los

muertos

que no

lo merecían.

Taxidermia.

Cuando

decíamos.

Estoy

tullido

y no sé

dónde.

 

 

Ilustración: Guillermo Martín Bermejo

 

 

 

 

 

 

El collage

de ahora

con el menos

que mañana

y las

fisuras

en levante.

 

Insignias

de la

estación

meridional

donde te

beso

en lo

prolijo.

 

Acuñar

el tragaluz,

imprevisto

narrador,

estudio

de la vida

útil del

espermatozoide.

 

Almendras

de tus ojos

que me

incumben

y peinan

abrigando

el mes.

Propagar

los secretos.

 

Brújula.

Puño.

Efusión.

 

 

Fotografía: Jordan Sullivan

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Echar

puntadas

al sustantivo.

Barniz.

Presunción

de inocencia.

Manjares.

Alas de humo.

Dorado

estupor

del atardecer.

Maizal

rasurado.

 

Suturar.

Que los

augurios

y los

presagios.

Y viceversa.

Buenos.

Entusiastas.

Que no

eclipsen.

Gajo a gajo

tu amor

creciente.

Con el

astrolabio

que ayer

merodeaba.

Por el

ojo de buey.

Aves

de humo.

 

La inmensidad

siempre

al acecho.

Aire.

 

 

Fotografía: Emmanuel Sougez

 

 

 

 

 

 

Un vacío

alrededor

del cual.

Tácticas.

Palabras

a granel.

Nos

sentamos

para no

ver pasar

la historia.

Cuánta

soberbia.

Polución.

Mis sueños

y la política

real

de opciones.

Coyunturas.

Ya me lo

temía.

Círculos.

Un vacío.

Falta de

certezas.

Desengaños.

Radiogramas.

 

Y cómo

la voluntad

de transparencia

si.

 

Ilustración: Malika Favre

 

 

 

Al olor

de la miel

las hormigas

se vuelven

locas

y estiro

los músculos

para alcanzar,

aire,

humo,

lo permanente,

verde,

semáforos,

guarida,

respirar

junto a tus

lóbulos,

somos un

espejo,

torsión,

a las tres y

cuarenta y cinco

el primer

capullo

violáceo

de la orquídea

florece

entre el

asombro

de tus

manos,

el espectáculo

de luces

no me

excita,

temblor,

lengua,

mecido,

presentará

su nuevo

trabajo,

el solista

de,

subrayar,

que no

pase

desapercibido,

tigre,

camuflaje,

letargo.

 

 

Fotografía: Tono Carbajo

 

 

 

 

Imperio.

Barro.

Satélites.

Vértebras.

Palpitación.

Fuertes

colores.

Dientes.

Trazos

sin cordura.

Muertos

atrás,

a cuentagotas.

Pies

sobre llamas.

No elijo

morir.

El umbral.

El lado

salvaje.

Oposición.

Pliegues.

Trinchera.

Invertir

las prioridades.

Acusados.

Víctimas.

Sin paliativos.

Necesito

mi cabeza.

Soportar.

Apoyarme.

En tus muslos,

regazo,

palmas.

 

 

Fotografía: Jordan Sullivan

 

 

 

 

 

 

Succionar.

Hay un

laberinto.

Alrededor.

Para qué

más

abundancia.

Tus pechos.

Decir

tomillo.

Decir

universal.

Con los

labios.

Crepitan.

Cartílagos.

Decir.

A través.

Surcos.

Suspensión

del juicio.

Con idéntica

quietud.

Avanzar.

Rémoras.

Con lo

que pueden

y creen.

Estas manos.

En el

extremo

inteligible.

Tus palabras.

Desvelar.

Adherir.

A lo

sublime.

Mutismo.

Primer

estrato.

 

 

Fotografía: David Bailey

 

 

 

 

 

Anudarme

a tu

deseo.

Rugosidad.

Jabón.

Expectativas.

Anotación

en el

calendario.

Pulir.

Latido.

De suerte

animal.

El manojo

de llaves.

Cobriza.

Ni tantas

veces.

Ni decir

todo.

Qué

necesidad.

Destejer.

Atar cabos.

Madera.

Intemperie.

Me aferro

a tus

tobillos.

Restauración.

La cartografía.

Implícita.

Así es

como sueles.

Y me

acentúas.

 

 

 

Salir

de clase.

Fin

de semana.

Estridencias.

El metro

atiborrado.

En qué

 

segundo

te pienso.

Somos

breves.

No hay

más.

Te pienso.

A media

luz.

Al costado.

Someros.

No tenemos

 

más.

Escisiones.

Giros.

Amarillas.

Irreales.

Las mudas

filigranas.

Tomamos

distancia.

Llegarás

pronto.

La noche

 

ordena

los cuerpos.

Qué harán

los estudiantes.

Ideas.

De qué

servirán.

Máscaras.

O ley,

o naturaleza

común.

Me gusta

tu espíritu

crítico.

Refulges.

Qué

 

buscamos

juntos.

Siempre

el caudal.

Cómo.

Lo efímero.

 

 

Fotografía: Pauline Miller

 

 

 

 

 

 

Recoger

mandarinas

del árbol.

Después

de los

festejos.

Echar

anclas.

Paréntesis.
Labios.

Torso.

La mujer

que afina

mis notas.

Violín.
Inmortales.

Zarzas.

Licor.

Usufructo.

Dádivas.

En la medida

que.

Todas las

cláusulas

adicionales.

Para ti,

en ti,

contigo.

Soy más

joven

mañana.

 

 

Fotografía: Alva Bernardine

 

 

 

 

 

 

 

 

Estamos

cerca

y también

brutalmente

cerca,

unidos

hasta el

dolor,

cerca

y cada cual

a su bola,

cerca

y lejos

como

la física

cuántica,

cerca

y pidiendo

y sin atrevernos

a pedir

cuánto más

cerca nos

deseamos.

 

 

Fotografía: Alva Bernardine

 

 

 

 

Las ubico

sobre la mesa,

en el perchero

colgadas,

como imanes,

fruta,

zapatos,

ambientador,

pañuelos,

bufanda,

tu colonia

de hierbas,

las orquídeas

a punto

de brotar,

los cables

en la caja

sin fondo,

los posavasos,

el edredón,

el agua

caliente.

 

Estas

palabras

objeto

que puedes

usar

como te

plazca,

aunque

mi idioma

te resulte

extraño.

 

 

 

Las yemas

de mis

dedos,

los músculos

del brazo,

articulaciones,

las palmas

y líneas

de la fortuna,

mi sangre

corriendo

hasta la

extremidad,

te reconocen,

imaginan,

desnudan,

catarata,

lo que

inundará,

venas,

dilatación,

piel

y piel

y atlas

de piel.

 

Lo que

comprendo

ahora.

Qué inútil

mi teoría

anterior.

 

 

Fotografía: Tono Carbajo

 

 

 

 

Por el sendero

del embalse

el loco va

riéndose

a carcajada

suelta.

La niebla

en las alturas

lo observa

y lo contiene.

Otros paseantes

caminan

más taciturnos.

El jabalí

apenas se

inmuta

y sigue

husmeando

a ras.

Las aves

madrugadoras

trinan

porque hay

celo o por

presumir

e imperar

en lo frondoso.

Cada vez

que paso

al lado

del loco,

calla.

Después

sus risas

vuelven a

irrumpir

en este

silencio

húmedo.

Hoy no son

tan continuas

ni fogosas.

Creo que

está triste.

 

 

Ilustración: Guillermo Martín Bermejo

 

 

 

 

Azafrán,

menta,

perejil,

cebolla,

tomates

de tu mismo

color,

hongos

asiáticos,

sémola

del trigo,

dorar con

aceite

virgen,

la lumbre

servicial,

para chuparte

los dedos.

 

 

Fotografía: Olya Olienic

 

 

 

Después,

rebuscar

en el fondo.

Nombres

que a nadie

le importan

aquí.

Sábanas

de franela.

Carne

ahumada,

arcones,

pimentón.

Bombillas

de pocos

voltios.

Telas

de araña.

Hogazas.

Lúpulo.

Simientes.

Cribar.

Noches

de helada

junto al

brasero,

hasta

consumir

el oxígeno.

 

Escasez,

lo más probable.

Pero

abundancia

de tiempo,

territorio,

revelación.

 

 

Fotografía: Miguel Rual

 

 

 

 

 

Ajusto

mi hora

a la tuya,

silbo,

más

presencia

que un lugar,

el tiempo

sin cuenta,

mirarnos

en el reflejo

del reflejo.

 

A la cumbre

en avanzadilla

llegas.

 

Escalones,

rompiente

de un mar

lúcido,

se acaracola

tu cabello,

bate,

eres el

vértice,

un cielo

encapotado,

dialogar

con el

extremo,

lentitud,

labios

que piden

agua

y labios.

 

 

Fotografía: Edward Weston

 

 

 

 

 

Dentro

de ti,

la soberanía,

lo mejor,

farolillos,

sal y

pimienta,

órbitas,

elipses,

la gota

que cae,

dudas,

hilos,

un alud,

el albor,

espuma,

ebriedad,

el tacto,

la única

ley.

 

 

Fotografía: Marc Sijan

 

 

 

En la mejilla

el poema

te toca.

 

Y desciende

grados

de latitud.

 

Al margen

de tiempo

y entorno,

de acuerdo

a tu

intención.

 

Después

ya podremos

dormir.

 

 

Fotografía: Dennis Soap