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ateo poeta

mis poemas y otros textos (provisionales)

 

Me preguntas por qué. Sin musitar una palabra. Me preguntas. Si medicinal. Si espinazo. Cómo puede servir al conocimiento abrir en canal el dolor. Único. Carne. Entraña. Los hilos

 

grises de la melancolía. Qué ética extraer. De esos vientres minerales donde pierden la vida más rápido. O más violenta. ¿Es acaso solidario? Decir que se comprende, que se intenta comprender, que nos bifurcamos cada vez que la comprensión.

 

He optado por la fisura. Desde. Percibir el óxido y las costras que se van adhiriendo. Procesal. Que lo escrito.

 

 

Ilustración: Ellsworth Kelly

 

 

 

 

Esta inquietud. La carta de navegación. Las bombas de amor que detonan con los efectos. Inadvertidos.

 

¿Cuánta energía puedo, bajo qué umbral no me permite?

 

Morir. Como las termitas. En pos de una arquitectura imposible y errática si acaso. ¿Cuánto valen

 

las muertes que son noticia bajo la avalancha, en la comisaría, acariciadas por las algas verdes, pañuelos de seda, las bocas de los peces? Calcar contra su negativo,

 

el significado.

 

 

Ilustración: Ellsworth Kelly

 

 

 

 

El vendedor de seguros. Malabares. Ilusionismo. Pañuelo rojo en el que todo se desvanece. Porque la catástrofe. La inversión en sí. Uno, individual. Tanta salud bien merece

 

una prima, la cobertura que apaciguará la irreversible, cruel, sádica lotería del accidente.

 

¿Y qué habrá sido de aquellos marinos, remeros, navegantes, contrabandistas que iban de Adén a Calcuta, de Java a Cantón, cuando la diosa de la fortuna repartía esclavitud y botines con menos escrúpulos?

 

La vida siempre está rozando la no vida. Alimentándose de la carroña.

 

 

Ilustración: Ellsworth Kelly

 

 

 

 

 

Luego están los profesionales. De la ideología. De las telas de araña. Pegajosas, con ese sutil resplandor. Y la mímesis. Trampa. Remiendos. Geométricas

 

imperfecciones que se reproducen. Cuento a cuento. Negación de la negación. Es entonces. Cuando practico mi tabla periódica. El pulso a las insatisfacciones. O a la huella de. En la justa y concreta medida. Apuntalando.

 

Cada cual conoce la medicina que menos mata.

 

 

Ilustración: Ellsworth Kelly

 

 

 

No creo. Que las palabras puedan. Transformar

 

el mundo. Esa ingenuidad. El arte con el estómago vacío. Maquillando. La retórica huera. Incrédulo mi. Desasosiego. Por qué insistir si la fuerza bruta tampoco.

 

¿Y por qué esta biblioteca y mi laberinto? El ansia. La lectura. Conversar. ¿Por qué este negocio de la interpretación? Esa fe en el sentido. Cataratas y lides dialécticas. No magia negra o vudú. Profecías.

 

Alguien da algo por nada. Nuez en régimen de alquiler. Por

 

qué si no, acaso, y tú qué te creías.

 

 

Ilustración: Ellseworth Kelly

 

 

 

Está feliz, su rostro. Hacía semanas que no hablábamos. Le pregunto por qué. Me dice que es primavera. Claro. Digo. Calienta más el sol. Entre otras cosas. Puede echar unas canastas. Me imagino las flores de la alameda. Claro. Un sentimental. Yo también. El amor. La persistencia

 

de unos hilos intangibles. Lo que intentamos nombrar. Durante años. Densidad. Bosques que no dejan ver el árbol. Quizá solo una luz en fuga.

 

Nos hallamos a diez mil seiscientos noventa y cuatro kilómetros de distancia. En línea recta.

 

 

Ilustración: Ellsworth Kelly

 

 

 

 

Al poeta debería gustarle. Dicen. Al poeta, ese ser frágil y vapuleado. Debería gustarle. De acuerdo a los jurados que dictaminan.

 

Si los sueños son reales, ¿por qué no el deber ser? La lírica. El recitado, melodías. Manantiales. La gracia aristocrática de las mariposas. No insectos. Que no dañen la reputación. Loar. Hazañas sin una gota

 

de sangre. No el statu quo. Las lenguas que vilipendian. Cerciorarse de que todo está atado y bien atado por si cabía alguna duda de la continuidad suficiente y necesaria entre el ser y el deber

 

ser. No la pobreza. La devastadora lava de la pobreza que no tiene nombre. La acusación con el dedo índice. Que satisfaga la moda. Incluso del malditismo. Los salones. Los antros. Pomposos. Que si sobrevive a la escritura.

 

Incólume.

 

 

Ilustración: Ellsworth Kelly

 

 

 

Hay un reloj del fin del mundo. Que anuncia la medianoche. El mundo del fin. La terminal. Cuando una espesa niebla y una lenta tortura y solo las indiferentes y las bacterias y los planetas remotos y las elipses constantes que sueñan los cálculos del geómetra.

 

Mi manzana roja del mediodía delante de mí. Sus imperfecciones. Irregularidades. En equilibrio. No manifiesta el más mínimo temor a mis dientes. Ni el más

 

mínimo. ¿Cómo se mide lo vulnerable? Si a tiempo. Si verosímil. Razón de estado. Si hay truco y marca. Inminencia,

 

anticipo, cobro en especie.

 

 

Ilustración: Elsworth Kelly

 

 

 

Ítaca no se halla al cabo de un naufragio tras otro naufragio tras otro. No se halla. No se tienen noticias. El primer grito. No. ¿Cuál sería su última palabra? No.

 

Antes de sumergirse en su sueño de Ítaca. Antes de que otros fueran a su madre Ítaca. Y escudriñaran su vientre. Antes de la devastación de Ítaca. De perforar la sed y el desierto y la piel negra y desnuda de

 

Ítaca. Porque las alambradas en el mar. Los francotiradores. Telescópicos. Para lo demás, el dinero es escaso. El dios de la escasez que todo

 

lo puede. No. Ítaca no. Estoy siempre lejos.

 

 

Ilustración: Ellsworth Kelly

 

 


 

 

La luz es escandalosa. Se prende la mecha y tres mil dioses alumbran, se inmolan y carbonizan en el crisol de las nociones disparatadas.

 

Viaje espiritual para los chamanes pluriempleados.

 

La reputación. La respetabilidad. El diseño. Ir de compras para satisfacer el hambre de elementos decorativos. Me duele el fetichismo envolviendo la plusvalía en papel de regalo.

 

Cada vez que un miembro de las clases altas festeja un ascenso, unos zapatos nuevos, una obra de arte. Un ángel negro continúa

 

picando piedras.

 

 

Ilustración: poema de Eduardo Galeano

 

 

Reiniciar.

 

Bloquear. Narcotizar. Desconectar. Cambiar

de usuario.

 

Sumergir. El sistema operativo.

 

 

Ilustración: poema de Itziar Mínguez

 

 

Hoy, el brillo inusitado del sol me ha dejado ciego. Claroscuro. Definir el envés.

 

Lo que permanece agazapado, silente, sombrío, en ciernes. Una estrategia para desencadenarme, de forma consecutiva. Eslabón tras eslabón.

 

Fuga de lo inercial.

 

No damos la palabra a quien no. La arrebatan. Con su cuerpo también. Alianzas desde la pérdida. Travesía de lo que fue clandestino.

 

Necesito ser nieve, lluvia, espuma, más que reflejo.

 

 

Ilustración: poema de Luis Miguel Rabanal

 

 

 

 

 

¿A las 3:30pm todavía no he escrito nada hoy? ¿Cómo puedo permitirme ese lujo? Si hay un planeta estallando en mil pedazos.

 

La distribución de muñecas hinchables traza una curva normal en la cadena de despropósitos sin daños aparentes a terceros.

 

¿Qué es un sentimiento?

 

¿Qué es un sentimiento proyectado a persona, animal o cosa que no responde?

 

Avizorar al lobo. Desestructurante. La madre de la memoria. ¿El silencio como una opción?

 

Responder con preguntas. Ulular. Anestesia.

 

Todo lo que no cabe en el humo del verso.

 

 

Ilustración: poema de Luis Miguel Rabanal

 

 

 

 

 

¿A las 3:30pm todavía no he escrito nada hoy? ¿Cómo puedo permitirme ese lujo? Si hay un planeta estallando en mil pedazos.

 

La distribución de muñecas hinchables traza una curva normal en la cadena de despropósitos sin daños aparentes a terceros.

 

¿Qué es un sentimiento?

 

¿Qué es un sentimiento proyectado a persona, animal o cosa que no responde?

 

Avizorar al lobo. Desestructuración. La madre de la memoria. ¿El silencio como una opción?

 

Responder con preguntas. Ulular. Anestesia.

 

Todo lo que no cabe en el humo del verso.

 

 

 

Una

manzana

podrida.

Guerra

sin

cuartel.

Más.

Implacables.

Arbitrarios.

Quienes

según

conviene.

Lento

padecer.

Golpe

de

gracia.

El mundo.

Su

puñado

de arena.

Cinismo.

Noche.

Solidez.

Losas.

Que

levantar.

 

 

Ilustración: poema de José Angel Barrueco

 

 

Invocar

lo que

es

y lo

que no.

Cómo se

bifurca.

Lo muerto

y, sin

embargo.

Aquí.

No falso.

Potencia.

Virtualidad.

Las formas

de ser

y lo

múltiple.

El rumor

geológico.

Enmiendas.

Inquietud.

Decir

la

intención.

Con todos

los cortes

y llagas.

Estados

de la

materia

del

espíritu.

Que

encuentren.

Su válvula

de

escape.

Efervescencia.

Dejar que

su humo.

Envolvente.

Hable

mejor.

 

 

Ilustración: Paula Bonet

 

 

 

 

 

¿Cuánto

dura el

poema?

Vuelve

a.

Tantas

como

sea

necesario.

Cada

pausa.

Toma

aire.

Relee.

Tu

pensamiento.

No está

ahí.

Segundos.

Días.

Reiteración.

Una página.

En poco

más.

El universo.

Que

cabe.

Literal:

al pie

de la

letra.

Calzándola.

Suelo.

Blanco.

Vacío.

 

 

Ilustración: Paula Bonet

 

 

 

Porque

tu

escucha.

Vista.

Tu

estar.

Entrañas.

El posible

absoluto.

Leer

si acaso.

Porque

mi

yo.

Aterido.

Que

prueba.

A

encontrar.

Resonancia.

Premisas.

Cicatriz.

El puño

cómplice.

Verbo.

 

Quiénes

éramos.

 

 

Ilustración: Paula Bonet

 

 

 

Era hermosa

sin querer.

Tanto.

Acostumbrada.

Con desgana

y olvido.

En lucha

con los

lastres.

Piernas

escaladoras.

El más

bello

reptil.

Propulsión.

Senos

duros.

Perdonavidas.

Adicciones.

Tabaco.

Alcohol.

Ganar.

Las contiendas.

Las cartas

marcadas.

Siempre.

Por otros.

Su venganza.

Cirugía.

Incansable.

Madre

del

dolor.

A la vez.

La más

tierna.

Y.

Extremo.

Comprensión.

Serenidad.

Que no

podría.

No

amar.

Exceso.

Con el

mismo.

 

 

Ilustración: Paula Bonet

 

 

 

 

 

Y me

pregunto.

Aquí.

Contigo.

Diosa de

la

fertilidad.

Brújula.

Incienso.

Meditación.

La historia

y luz

que

encarnas.

Percutes.

En mí

y

lejos.

Inhalar.

Sosiego.

 

 

Fotografía: Ervin Marton

 

 

 

 

Las cabras.

Y los

podadores.

En pijama.

Corretean.

Niñas en

bici.

Entre los

cadáveres

que no

asoman.

Cometas.

Paredes

de

cualquier

cosa.

Las tumbas.

Bajo

perfil.

De

ostentación.

Expendedores.

Servicios

ambulantes.

Tinglados.

Senderos.

Fragilidad.

Dormir

entre

y

al lado.

Parentesco.

Decesos.

Dos o

una

fecha.

Tan solo

si

conocidas.

Esta isla

que

frena.

Rascacielos.

Tráfico.

Las vivas

máquinas.

En

avance.

Quién

regará

las flores.

Oasis.

Ciudad

de

cementerios.

Casuchas.

Población

natural.

Flujo.

Como si

lo

sagrado.

Zona

libre.

Verde.

No

tristeza.

Ya.

 

 

Fotografía: Miguel A. Martínez