Facebook Twitter Google +1     Admin

ateo poeta

cachivaches, deseos, derivas y garabatos con los que darle un masaje a la vida, para que ésta nos recompense con creces // autodesplanifica [arroba] gmail [punto] com

Temas

Enlaces

Archivos

 

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.

pasos fronterizos

20060718102856-10091039-victoire-3.jpgaunque llevaba muchos años sin celebrar mi cumpleaños, en una de esas fechas me regalaron un hermoso libro titulado "Mis 80.00 palabras favoritas",

 

al final del mismo había espacio para componer tu propia lista,

 

todo es mentira, pero da igual: en el libro había menos de 80.000 palabras, mi lista final se va rehaciendo cada día,

 

las dos últimas que me han deslumbrado son "ósmosis" y "buenaventura",

 

tal vez el diccionario de la RAE también diga mentiras


ósmosis.
(Del gr. σμς, acción de empujar, impulso, y -sis). 1. f. Fís. Paso de disolvente pero no de soluto entre dos disoluciones de distinta concentración separadas por una membrana semipermeable. 2. f. Mutua influencia entre dos personas o grupos de personas, sobre todo en el campo de las ideas.

 

buenaventura. (De buena y ventura). 1. f. Buena suerte, dicha de alguien.

 

seleccionando palabras, cada cual va marcando sus territorios de vida

 

 

18/07/2006 09:07. #. Hay 3 comentarios.

lo que nos une

Lo que nos une es frágil.

Siempre a punto de quebrarse a causa de mis torpezas y mis indefiniciones.

¿Adónde voy? ¿Cuánto podremos ir juntos?

 

Cuanto más lejos te encuentras de tu casa, cuanto menos entiendes a tu alrededor, más claramente distingues lo esencial.

Un abrazo, la confianza incondicional, la integridad personal.

¿Y si ya no tienes casa? ¿Será eso igual de esencial?

 

Lo que nos une no es tangible, pero es de este mundo: necesita víveres, una linterna, bosques, semáforos.

atlas de experiencias

20060721055857-geopatografia.jpg

en Chicago, hace casi dos años, rebuscando en las librerías de segunda mano, encontré uno de esos libros que alguna vez han sido algo así como “best sellers” y de los que ya nadie parece acordarse: “The Atlas of Experience”,

 

estaba cargado de aforismos, citas y rutas a través de ideas y sentimientos,

 

estos días, en Beijing / Pekín me encuentro con los mismos dilemas abiertos en vena por aquel libro: ¿qué buscas cuando viajas? ¿a quién buscas?

 

la primera vez que vine a este extremo oriente lo tenía muy claro: haré la compra, subiré en autobús, iré a las obras y a las oficinas, me levantaré a las horas de ir al trabajo,

 

en la película “El cielo protector” alguien decía que viajero es el que nunca sabe cuándo va a regresar a casa, y yo añadiría que es el que se mezcla hasta donde sus miedos le permiten,

 

y algo más: el que va trazando su mapa de experiencias, el que las busca y las recrea, los lugares son sólo excusas,

 

de hecho, sólo acabas recordando aquellos lugares que has vivido intensamente, el resto son postales,

 

turista debe ser cualquier otra cosa, una forma más de no ser parte de nada, de consumir la soledad, la extranjería,

 

ayer vi una camiseta con el siguiente slogan: “a world without strangers”, y por la noche un grupo de punk bastante experimental, “Hang on the Box”, me dejó igual de intrigado: ¿qué habrá dentro de la caja?


deleites retóricos

20060731020834-castelao-3.jpg

por causa del absurdo afán por destacar, por conseguir afectos o por preservar su poder, los humanos han inventado lenguajes esotéricos, técnicos, no aptos para profanos ni plebeyos,

 

se puede pensar que atentan contra lo común, que disparan a la médula de los tópicos, de la comunidad, de la comunicación, o de sus horizontes,

 

pero también es fácil dejarse embaucar por quienes se atrincheran en el lado de lo simple, lo supuestamente puro, auténtico y popular,

 

como si la realidad no tuviera varios ángulos, como si no tuviéramos derecho a componer nuestro léxico favorito, a unos segundos de dicha con las palabras que nos deslumbran, o a hacer mofa con aquellas que otros han considerado sagradas,

 

por eso, hay tres palabras deliciosas y algo mágicas –aunque tecnicismos retóricos, a fin de cuentas- que le vienen al pelo a este espacio,

 

palíndromo. (Del gr. πλιν, de nuevo, y δρμος, carrera). 1. m. Palabra o frase que se lee igual de izquierda a derecha, que de derecha a izquierda; p. ej., anilina, dábale arroz a la zorra el abad.

 

Pueden llegar a ser cansinos y a perder la gracia cuando se digieren a montones, pero sé de un caso, al menos, (“A torre da derrota”, de Gonzalo Navaza, en gallego) que los hacía entretenidos y poéticos. Aplicado a los números tenemos otro encantador y sonoro pariente cercano: ‘capicúa’.

 

oxímoron. (Del gr. ξμωρον). 1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.

 

calambur. (Del fr. calembour). 1. m. Ret. Agrupación de las sílabas de una o más palabras de tal manera que se altera totalmente el significado de estas; p. ej., plátano es/plata no es.

 

“ateo poeta” es claramente un tipo de palíndromo, pero también se podría incluir en la categoría de oxímorons (¿qué trascendencia busca el que no cree en divinidades del más allá?) y hasta en la de calambures, si nos lo tomamos con sorna (en plan dedicatoria a un tal Teodoro: a Teo, poeta)

 

27/07/2006 08:16. ateopoeta #. No hay comentarios. Comentar.

Tsotsi

20060727082901-tsotsi.jpg

ni el ganar un Oscar les sirve a muchas películas para salir de las catacumbas, aunque los cinéfilos clandestinos de todo el mundo hacen su labor sigilosamente y por 5 Yuanes / RMB (renminbí), 0,5 € al cambio, te la puedes encontrar pirateada (sólo con subtítulos en inglés, ¡oh sorpresa! no importa lo que constase en la carátula) en un puesto callejero de Pekín,

 

es del año 2005 y está dirigida por Gavin Hood, aunque es, sobre todo, la verosímil y versátil interpretación del protagonista, Presley Chweneyagae, la que estremece a medida que se suceden las imágenes,

 

narra la historia de un joven, Tsotsi, que vive en uno de esos guettos de Johannesburgo, el famoso Soweto, con casas hechas a remiendos, donde coexisten la máxima miseria, el analfabetismo, los ladrones de coches y personas que buscan su dignidad y supervivencia a pesar de las ruinas de esta civilización,

 

en el “trailer” de la película se presenta el guetto, de una forma harto sensacionalista, como “un lugar donde no hay esperanza”, donde “la vida no tiene sentido”; en un momento dado de la narración, un policía se pregunta cómo encontrar al joven delincuente en esa maraña de un millón de habitantes, aunque al final, gracias a la delación de una residente del guetto, acabarán dando con él,

 

pero Tsotsi no es sólo un joven delincuente con tres acólitos a su mando, su sangre fría tiene una explicación y las contradicciones morales de todos los implicados y del propio espectador emergen desde los primeros minutos, cuando el protagonista se hace cargo de un bebé, sin saber muy bien cómo…

 

la mayor virtud de la película es que te mantiene constantemente pegado a la pantalla y ni siquiera el final estremecedor te da un descanso,

 

de hecho, no hay una sola escena que no contenga una tensión dramática, un duelo moral, un trance vital ante las duras circunstancias en que se encuentran los más marginados (y también algunos privilegiados que, por azar, han sido objeto de su violencia),

 

todo ello sin necesidad de grandes efectos especiales, sólo una embriagadora luz y hermosos enfoques fotográficos, diálogos lacerantes y personajes que parecen más reales que la vida misma:

 

sirva de ejemplo cuando el mismo Tsotsi se enfrenta a un mendigo parapléjico, desahuciado por un sistema que le dejó sin recursos después de seccionarle las piernas en una mina de oro, y que toda su razón de vivir es, tan sólo, que le gusta sentir el calor del sol en sus manos… y es que, incluso en la miseria, todavía hay jerarquías sociales,


por desgracia, ni esperanza, ni salvación, ni redención, tal como pretende vendernos la publicidad del largometraje, son los futuros presumibles para esta historia, en la ficción o en su descarnado presente en innúmeras metrópolis del planeta, pero nos abre tantas puertas a la comprensión de la privación social y de nuestros recíprocos privilegios, que merece la pena asomarse a ellas

27/07/2006 08:29. ateopoeta #. otras inspiraciones artísticas No hay comentarios. Comentar.

invitación 1

20060731020753-villalta-moebius-.jpg

¿qué buscamos obsesivamente en los libros? ¿de qué huimos? ¿por qué no somos capaces de ir sin un libro debajo del brazo, en la mochila, en el pensamiento? ¿por qué cuando llegamos a un nuevo lugar nos ponemos enseguida a husmear en cualquier tienda o en cualquier rincón donde pueda haber novedades para nuestra sed de palabras?

 

cuanto más leemos en internet, menos imprescindibles parecen los libros como fuente de conocimiento manejable, con nuestras manos y vista, nada más; pero todavía siguen poseyendo una fuerza atractora: una especie de fetichismo, un estímulo provocándonos diálogos infinitos y, a veces, solipsistas, pero casi siempre en el más absoluto de los mutismos, hasta que los compartimos con alguien más,

 

en Pekín no es fácil seguir con el vicio, pero tampoco es imposible: desconociendo el idioma chino, sólo queda la opción del inglés y aunque libros en este idioma se encuentran por todo el mundo, su precio aquí es desorbitado, así que para los paseos por los parques y para matar las horas muertas, tan sólo me he provisto (en una librería de Dashanzi, el barrio fantasma de vanguardistas galerías de arte incrustadas en viejas fábricas) de una antología titulada “Poems for Architects” que ha editado con toda delicadeza y esmero Jill Storner,

 

invito a quien se quiera animar, a sugerir una traducción para una de las muchas piezas inquietantes y hermosas que contiene: One Art (de Elizabeth Bishop)

 

 

The art of losing isn’t hard to master;

so many things seem filled with the intent

to be lost that their loss is no disaster.

 

Lose something every day. Accept the fluster

of lost door keys, the hour badly spent.

The art of losing isn’t hard to master.

 

Then practice losing farther, losing faster:

places, and names and where it was you meant

to travel. None of these will bring disaster.

 

I lost my mother’s watch. And look! my last, or

next-to-last, of three loved houses went.

The art of losing isn’t hard to master.

 

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,

some realms I owned, two rivers, a continent

I miss them, but it wasn’t disaster.

 

-Even losing you (the joking voice, a gesture

I love) I shan’t have lied. It’s evident

the art of losing’s not too hard to master

though it may look (Write it!) like disaster.

 

31/07/2006 02:04. ateopoeta #. las poesías de otros/as No hay comentarios. Comentar.

invitación 2

20060731023026-hundert-4-.jpg

aunque la selección de poemas del libro de Storner es nutrida (Adrienne Rich, Ezra Pound, Jorge Luis Borges, Wallace Stevens, W.H. Auden, etc.), aquí transcribo sólo uno más de los sugerentes hallazgos en esa caja de alegorías espaciales: The Tunnel (de Mark Strand), e invito, de nuevo, a que alguien proponga una traducción para los no anglo-parlantes,

 

 

 

A man has been standing

in front of my house

for days. I peek at him

from the living room

window and at night,

unable to sleep,

I shine my flashlight

down to the lawn.

He is always here.

 

After a while

I open the front door

just a crack and order

him out of my yard.

He narrows his eyes

and moans. I slam

the door and dash back

to the kitchen, then up

to the bedroom, then down.

 

I weep like a schoolgirl

and make obscene gestures

through the window. I

write large suicide notes

and place them so he

can read them easily.

I destroy the living

room furniture to prove

I own nothing of value.

 

When he seems unmoved

I decide to dig a tunnel

to a neighbouring yard.

I seal the basement off

from the upstairs with

a brick wall. I dig hard

and in no time the tunnel

is done. Leaving my pick

and shovel below,

 

I come out in front of a house

and stand there too tired to

move or even speak, hoping

someone will help me.

I feel I’m being watched

and sometimes I hear

a man’s voice,

but nothing is done

and I have been waiting for days.

 

31/07/2006 02:32. ateopoeta #. las poesías de otros/as No hay comentarios. Comentar.

Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris