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ateo poeta

cachivaches, deseos, derivas y garabatos con los que darle un masaje a la vida, para que ésta nos recompense con creces // autodesplanifica [arroba] gmail [punto] com

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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2009.

permutaciones

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Casa vacía,

falanges despellejadas

por empaquetar los días.

 

Paredes diáfanas

y tristes como océanos

y ballenas y deudas de amor.

 

Conviene que se ventilen ahora

que nos mudamos.

Otra deriva, otra piel.

 

Reanudaremos

lo que nos acuciaba (¿ya evanescente?).

En nuevas estancias

de luz oriental y cenital, a espuertas.

 

Con reverencia

a la música celestial de cada noche.

Devolvemos las llaves.

 

 

 

Jardín de las delicias

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Para ingresar en el jardín botánico

se requieren credenciales simples:

voluntad de aspirar, euforia y canto.

 

Esparcirás en él tus secretos

a cuentagotas, como el riego preciso.

Y de las taxonomías tropicales

deducirás el ardor de cada día.

 

El jardín botánico es sólo el arte:

tú pones el brillo y los amores rupestres.

Entras en paz con tus vestigios y espadas.

Solidario con los insectos y los estanques,

consciente de lo efímero de tus raíces.

Das. Lates. Embelleces.

 

Para ingresar en la lujuria de las flores

se requiere libar el néctar prohibido:

una breve enajenación, suspender

la gravedad de las cosas, sonreír,

dejarse mecer. El éxtasis es contingente.

No puedes temer su finitud: se irá

y volverá por su propio pie.

 

Y el sol seguirá nutriendo tu ser

cálido y tenaz.

 

 

 

Historia del amor

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El libro en el que Dominique Simonet entrevista a distintos historiadores y escritores acerca del amor lleva un título algo pretencioso y que puede dar lugar a demasiadas expectativas: La historia más bella del amor (Courtin et al. 2004). Es una lectura ensayística y divulgativa, no obstante, bastante amena. Deleita como ejemplo de cambio social a la vez que ilustra rigurosamente sobre mitos harto repetidos como el amor libre, la universalidad de las instituciones de “pareja” o el sometimiento de la mujer. En realidad, no se cuestiona sólo la existencia del amor, sino su vínculo con la sexualidad, el matrimonio y las relaciones entre hombres y mujeres. En varios capítulos se sugiere, además, que el arte en todas sus expresiones (plástico, literario, cinematográfico, etc.) no habría reflejado tanto los comportamientos corrientes en cada época acerca de dicha materia; más bien los habría desfigurado dando pie a distintas idealizaciones, sublimaciones y convenciones toleradas sólo en ese registro de la realidad simbólica. Las penurias, represiones y miserias al respecto de la vida amorosa han sido más la regla que la excepción. Sólo algunos grupos sociales en circunstancias favorables (campesinos sustraídos al yugo de la Iglesia, cortesanos proclives a las orgías, viudas de guerra y adúlteras, etc.) y, de forma más generalizada, desde mediados del siglo XX, pudieron experimentar formas más libres de compartir y disfrutar.

 

En todo caso, el conductor de la obra lanza a menudo la siguiente cuestión: ¿son universales, en todo tiempo y lugar, los sentimientos amorosos? La mayoría postulan que sí, pero los detalles y las pruebas son muy escurridizos. Sobre todo, desde el momento en que dichos sentimientos no pueden disociarse de las normas públicas de conducta, de las instituciones dominantes y del control social sobre la procreación biológica. El reciente “conocimiento” (para muchos, sólo invención, discursos e interdictos) sobre la sexualidad y sobre el amor (en su sentido romántico, de apego afectivo duradero) habrían generado un ámbito propio de realidad e interés en constante crecimiento cuya manifestación más destacada fue la llamada “revolución sexual” de la década de 1960. En otro célebre ensayo, Alain Finkielkraut y Pascal Bruckner (El nuevo desorden amoroso, 1977) ya habían diseccionado algunos de los nuevos dogmas de la “dictadura pansexualista” de este último período histórico. El mismo Bruckner y la novelista Alice Ferney, sin embargo, ponen más énfasis ahora en la educación sentimental y en la responsabilidad autónoma (“el amor es eso que existe entre dos individuos capaces de vivir juntos sin matarse”) dentro de un contexto de necesaria incertidumbre y de diversidad de opciones: “no se disfruta del amor sin esfuerzo”, hay que elegir, cuidar, potenciar; “el amor no es una empresa fácil” y “es un error esperarlo todo de él”. Nos han llegado muchos vientos de libertad sexual hasta nuestros días, pero el arte de amar sigue consistiendo en un titánico y complejo reto del que aprendemos torpemente, casi siempre al margen de las escuelas, los progenitores y los modelos mediáticos.

 

Por último, aunque el libro subraya con acierto múltiples elementos relevantes para la reconstrucción histórica que se propone, lo cierto es que ofrece una visión muy eurocéntrica de estas materias. Se echa en falta una atención, cuando menos puntual y respetuosa, a las sabidurías y prácticas orientales (la filosofía tántrica, sobre todo) y del resto del planeta. Pero esa es otra historia que podrán glosar, seguro, lectores más eruditos que este escribiente.

 

 

 

15/05/2009 18:33. ateopoeta #. otras inspiraciones artísticas No hay comentarios. Comentar.

Una cierta verdad

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Entre las películas pequeñas, modestas y ocultas en la maraña de cientos de producciones millonarias, a veces se encuentran perlas cultivadas como Una cierta verdad (Abel García Roure, 2008). Es el primer largometraje de un director que fue parte del equipo de En construcción, otro documental sobre personajes invisibles y situaciones cotidianas que asombra de tanto realismo que plasma en la pantalla. En esta ocasión, el objeto del retrato son las vidas de varios enfermos de esquizofrenia y el hospital psiquiátrico en torno al cual gravitan. Tanto pacientes como médicos exponen sus fragilidades y dudas, pero son los primeros los que conmueven con sus angustias repentinas, con los terribles y paliativos efectos de sus medicaciones, con sus sombras e “inmovilizaciones” a la fuerza, amarrados a una cama mecánica. El personaje principal sufre una esquizofrenia especialmente lúcida, consciente de que es una “evolución mental” más entre todas las posibles y que enriquece con fantásticas elaboraciones técnicas tomadas -cual Quijote- de los múltiples libros que lee. Su ternura, simpatía y ética, sin embargo, no están reñidas con esos brotes, crisis o momentos de especial desequilibrio que les arrebatan a él y al resto de idos; ora con frecuencia, ora ocasionalmente. A muchos sólo los observamos de lado o de espaldas, relatando la tristeza inexplicable de su padecer. Las reuniones de los psiquiatras y sus discursos evidencian cuán difícil les resulta componerse mapas fiables de todos esos mundos mentales a los que pretenden aplacar. En cualquier momento el espectador llega a sentir que a todos nos acecha ese abismo, que no es tan difícil deslizarse por él, perder el sentido. Y la soledad de estos congéneres y la frialdad de esa institución médica casi “total” bien podrían categorizar la grabación dentro del cine de terror, aunque su autor se ha cuidado mucho de no incurrir en las típicas denuncias de la “antipsiquiatría” ni en la exaltación artística del sufrimiento mental. Es una invitación a comprender y es de agradecer que dos programas de Radio 3 (El séptimo vicio y Tres en la carretera) y el Pequeño Cine Estudio de Madrid, le hayan hecho un merecido hueco en sus agendas.

 

 

25/05/2009 16:44. ateopoeta #. otras inspiraciones artísticas No hay comentarios. Comentar.

A Benedetti, in memoriam (una escueta antología)

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INTERVIEW

 

No es ninguna molestia

explicarle qué pienso

del infinito

el infinito es

sencillamente

un agrio viento frío

que eriza las mucosas

la piel

y las metáforas

le pone a uno en los ojos

lágrimas de rutina

y en la garganta un nudo

de sortilegio

seguramente usted ya se dio cuenta

en el fondo no creo

que exista el infinito.

 

Bueno sobre política

jesús

sobre política

mi bisabuelo era liberal

espiaba a las criadas en el baño

mi abuelo el reaccionario

extraviaba las llaves de sus deudas

mi padre el comunista

compraba hectáreas con un gesto de asco

yo soy poeta

señor

y usted debe saber que los poetas

vivimos a la vuelta de este mundo

claro que usted quizá no tenga tiempo

para tener paciencia

pero debe conocer que en el fondo

yo no creo en la política.

 

Por supuesto el estilo

qué pienso del estilo

una cosa espontánea que se va haciendo sola

siempre escribí en la cama

mucho mejor que en los ferrocarriles

qué más puedo agregar

ah domino el sinónimo

módico exiguo corto insuficiente

siempre escribo pensando en el futuro

pero el futuro

se quedó sin magia

me olvidaba que usted

ya sabe que en el fondo

yo no creo en el estilo.

 

El amor el amor

ah caramba

el amor

por lo pronto me gusta

la mujer

bueno fuera

el alma

el corazón

sobre todo las piernas

poder alzar la mano

y encontrarla a la izquierda

tranquila

o intranquila

sonriendo desde el pozo

de su última modorra

o mirando mirando

como a veces se mira

un rato antes del beso

después de todo

usted y yo sabemos

que en el fondo

el amor

el amor

es una cosa seria.

 

Por favor

esto último

no vaya a publicarlo.

 

(De Poemas del hoyporhoy 1958-1961)

 

 

SUBURBIA

 

En el centro de mi vida

en el núcleo capital de mi vida

hay una fuente luminosa un surtidor

que alza convicciones de colores

y es lindo contemplarlas y seguirlas

 

en el centro de mi vida

en el núcleo capital de mi vida

hay un dolor que palmo a palmo

va ganando su tiempo

y es útil aprender su huella firme

 

en el centro de mi vida

en el núcleo capital de mi vida

la muerte queda lejos

la calma tiene olor a lluvia

la lluvia tiene olor a tierra

 

esto me lo contaron porque yo

nunca estoy en el centro de mi vida.

 

(De Cotidianas 1978-1979)

 

 

DE ÁRBOL A ÁRBOL

 

Los árboles

¿serán acaso solidarios?

 

¿digamos el castaño de los campos elíseos

con el quebracho de entre ríos

o los olivos de jaén

con los sauces de tacuarembó?

 

¿le avisará la encina de westfalia

al flaco arce del tirol

que administre mejor su trementina?

 

y el caucho de pará

o el baobab en las márgenes del cuanza

¿provocarán al fin la verde angustia

de aquel ciprés de la mission dolores

que cabeceaba en frisco

california?

 

¿se sentirá el ombú en su pampa de rocío

casi un hermano de la ceiba antillana?

 

los de este parque o aquella floresta

¿se dirán copa a copa que el muérdago

otrora tan sagrado entre los galos

ahora es apenas un parásito

con chupadores corticales?

 

¿sabrán los cedros del líbano

y los caobos de corinto

que sus voraces enemigos

no son la palma de camagüey

ni el eucalipto de tasmania

sino el hacha tenza del leñador

las sierra de las grandes madereras

el rayo como látigo en la noche?

 

(De Cotidianas 1978-1979)

 

 

DEFENSA DE LA ALEGRÍA

 

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

 

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y los graves diagnósticos

 

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y los paros cardiacos

de las endemias y las academias

 

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

 

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

 

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar

y también de la alegría

 

(De Cotidianas 1978-1979)

 

 

TODAVÍA

 

No lo creo todavía

estás llegando a mi lado

y la noche es un puñado

de estrellas y de alegría

 

palpo gusto escucho y veo

tu rostro tu paso largo

tus manos y sin embargo

todavía no lo creo

 

tu regreso tiene tanto

que ver contigo y conmigo

que por cábala lo digo

y por las dudas lo canto

 

nadie nunca te reemplaza

y las cosas más triviales

se vuelven fundamentales

porque estás llegando a casa

 

sin embargo todavía

dudo de esta buena suerte

porque el cielo de tenerte

me parece fantasía

 

pero venís y es seguro

y venís con tu mirada

y por eso tu llegada

hace mágico el futuro

 

y aunque no siempre he entendido

mis culpas y mis fracasos

en cambio sé que en tus brazos

el mundo tiene sentido

 

y si beso la osadía

y el misterio de tus labios

no habrá dudas ni resabios

te querré más

todavía.

 

(De Poemas de otros 1973-1974)

 

 

 

25/05/2009 16:47. ateopoeta #. las poesías de otros/as No hay comentarios. Comentar.

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