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ateo poeta

cachivaches, deseos, derivas y garabatos con los que darle un masaje a la vida, para que ésta nos recompense con creces // autodesplanifica [arroba] gmail [punto] com

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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2012.

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No es amor lo que necesitaba,

sólo comprender,

hilvanar los retazos,

aplacar la marea

de inquietud.

 

En el momento

de la reconstrucción

no se puede precipitar

el vuelo,

perder la senda,

divagar en la densa

noche de las oportunidades.

 

Hay un fulgor en la piel

rebelde que merece

tu recogimiento

y tu sorbo.

 

 

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Se desprenden las pelusillas

del diente de león

y se tornan aves que

te obsequian

con la pausa

de su vuelo detenida

en el albor de tu antebrazo,

por un instante,

como el beso de la libertad.

 

 

02/04/2012 00:47. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Amanezco

en una isla de abundancia

cuando veo

tus piernas desnudas

pedaleando.

 

Fotografía: Ira Fox

 

 

02/04/2012 01:04. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Como una promesa de nieve quema

el cisne tatuado en tus sueños.

 

Fotografía: Alvaro Minguito

 

 

02/04/2012 01:14. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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¿Cómo vivir en una latitud diferente

sin el latigazo de la primavera?

 

Ilustración: Alberto Mielgo

 

 

 

02/04/2012 01:40. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Contemplo la fosforescencia

de la ciudad dormida

y me pregunto por el origen

de tu esplendor.

 

Ilustración: Michele del Campo

 

02/04/2012 01:47. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Se nimba la luz del deseo

cuando recuerdo tu mirada.

 

Fotografía: Albert Watson

 

 

02/04/2012 01:52. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

dos poemas de Jorge Riechmann

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El don de la existencia

 

Los pájaros

 

cientos

miles de ellos

saludando el día

 

incluso cuando las horas que vendrán

pueden ser calamitosas

o hasta trágicas

ahí están

 

levantando el templo aterido

de su canto:

 

cuánta

celebración

 

 

La vida entera

 

Este momento

 

esta precisa

declinación de la luz

 

Esta levedad de trino y pluma

que te interpela

 

Si la dejas pasar, ella

no volverá a estar

 

y tú tampoco

 

 

Jorge Riechmann, El común de los mortales (2011)

 

Fotografía: Alvaro Minguito

 

 

 

 

02/04/2012 02:06. ateopoeta #. las poesías de otros/as No hay comentarios. Comentar.

Los aledaños (un fragmento de un relato de Cristina Peri Rossi)

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“Se cree que se viaja hacia un lado y, en realidad, se va hacia otro lado, se dijo a sí mismo, y pensó que, de todos modos, era un procedimiento lleno de encanto. «Seguramente creeré que viajo hacia el centro del mundo, pero volveré a estar en un aledaño, conservaré la ilusión durante un tiempo, como en el acuario, luego volveré a despertar una mañana con la certidumbre de que debo buscar el centro del mundo, emprenderé el camino, llegaré a otro suburbio que confundiré con el centro, y así sucesivamente.» La dificultad no lo disuadía. Sólo estaba convencido de que el centro del mundo no estaría allí donde él llegara. El centro del mundo no viajaba con él: si existía, estaba afuera, le era ajeno, era algo que debía conquistar, no una cosa que se desplazara con sus camisas y sus corbatas. La índole del centro del mundo era huidiza, intangible.”

 

Cristina Peri Rossi, Cosmoagonías (1994)

 

Ilustración: Michele del Campo

 


02/04/2012 02:19. ateopoeta #. las poesías de otros/as No hay comentarios. Comentar.

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Este silencio

sin lágrimas apenas.

 

Esta dulce

y también agria

independencia.

 

Los ajados e irrepetibles

momentos de dicha.

Ya tan lejos.

 

La luz

enhiesta y esbelta

de la danza.

 

El dolor como una sombra.

Quién más veloz,

qué lo mitiga.

 

Fotografía: Ira Fox

 

 

04/04/2012 22:38. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Ceder

al descanso,

incluso al que sucede

después del trayecto rasante.

 

Ceder el turno de palabra

para oír en otros el rumor ético

que emana de tu propia

voz. Para oír

el umbral de lo prohibido.

 

Ceder el paso

a quienes huyen en desbandada.

Tan cerca de alcanzar

el mojón que indica

la marcha atrás.

 

 

04/04/2012 22:51. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Felicitarnos por nuestra resistencia

a las añejas cantinelas

de la insatisfacción, asir las heroicidades

casi desapercibidas, los mínimos

engranajes del aliento, la ropa tendida,

la voz alegórica y salina de las bocas

nutricias, quién puede

doblegarte, quién puede interpretar

la sangre de tus vísceras, cómo

embaucarnos los sortilegios de sus ríos

de tinta, cómo en los segundos incontables

que distan hasta la perforación

de la bala, hasta el mosquito más torpe

esquivaría los cañonazos del decreto,

como una brizna irreverente

descendiendo las aguas más cristalinas,

así también la disidencia

a los espejismos de metacrilato, la fibra

azul de la alborada que es inmune

a los cuchillos nocturnos,

qué podría anegar un sedimento

tan escéptico, en qué embalsamados

continentes podrían comerciar

su voluntad de servidumbre, rumian

un alpiste de guijarros, su

frenesí de cercados periclitará

como un alud justo de resplandeciente

nieve, nuestras manos envejecerán

tupidas por las herramientas y los cereales,

por la flamígera conspiración

de otras manos púberes, por la tez

bronceada en la fragua de la historia,

cuándo cesará su despliegue de

tanta parafernalia.

 

Fotografía: Alvaro Minguito

 

 

06/04/2012 02:13. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

La cruzada de los niños (un poema de Antonio Orihuela)

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La fiesta del 1 de Mayo de 1934 se celebró en Zaragoza con un paro total.

 

La amenaza patronal no se hizo esperar

y despidieron a muchos trabajadores.

Los sindicatos declararon loa huelga general para exigir la readmisión de los despedidos,

treinta y seis días de huelga general en Aragón.

 

El séptimo día la situación era dramática,

sin necesidad de una huelga

la miseria se comía ella sola las fuerzas

y los hogares obreros.

 

Para aliviar la situación la CNT ideó

abrir una suscripción popular

para organizar el traslado a Cataluña

de los hijos de los huelguistas

y ayudarles así a triunfar.

 

Más de 15.000 familias se inscribieron, sólo en Barcelona,

para recibir a los niños y cuidarlos.

También se recaudaron 30.000 ptas.

para sostener la huelga.

 

La multitud esperaba la llegada de los seis primeros autobuses,

eran ya más de las diez de la noche,

las noticias telefónicas del retraso

decían que apenas podían avanzar,

que la gente los recibía en los pueblos,

los hacía parar

para abrazar a los niños

y llevarles regalos.

 

Como la muchedumbre congregada en la plaza Concell de Cent no se movía,

como ondeaban banderas rojas y negras,

como se daban gritos y vivas a la revolución y la anarquía,

la policía de la Generalitat empezó a disparar

y hombres, mujeres y niños se dispersaron.

 

En el suelo quedó, muerto, Salvador Anglada, obrero metalúrgico.

 

Esa noche los locales de la CNT fueron clausurados.

Mil taxistas de la confederación anarcosindicalista

intentaron marchar a Zaragoza

a buscar al resto de los niños,

pero la Guardia Civil fue avisada

y se cortaron las carreteras.

 

Los autobuses fueron interceptados

y escoltados por la policía hasta hospicios y comisarías.

 

Ni los actos de solidaridad obrera

ni la represión de la policía cesaron durante los 36 días.

 

Hace años que se ganó esa huelga

y, con ella, otra batalla por la dignidad y la utopía,

contra la miseria y los poderosos.

 

Hoy, esta es una extraña historia,

también interceptada y puesta fuera de circulación.

 

Una historia de nubes oscuras y caminos del revés.

 

En ella he vuelto a encontrar las caras de otros niños

y el mismo perro que vio Bertold Brecht,

muerto

de hambre,

 

un perro que pasa

y no vuelves a verle.

 

Antonio Orihuela, Antología poética. Para una política de las luciérnagas (2007)

 

Fotografía: Edouard Boubat

 

 

09/04/2012 01:01. ateopoeta #. las poesías de otros/as No hay comentarios. Comentar.

Escarbando en dirección contraria (cuatro poemas de Antonio Orihuela)

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Yo no escribo poemas

sobre los campos de concentración.

 

Todo poema sucede ya

en un campo de concentración.

 

Vivimos en el tiempo de las alambradas

 

 

**

 

Escarbando en dirección contraria

 

Desde este trato de caricias con la rosa negra

te digo que nada nos hace libres.

 

Ilusiones con forma de cerrojos, grilletes

se calza la gente

con la misma familiaridad

que zapatos viejos.

 

Arrullando a la rosa negra,

te digo que somos tan extraños a la libertad

como el muerto a su propia muerte.

 

Halagando a la rosa negra, te digo

que lo nuevo es viejo,

una estrategia de marketing

que consiste en llevar los falsos dorados

desde el almacén al escaparate y viceversa,

un viaje lleno de promesas

en el que sólo acumulas sufrimiento.

 

Poniendo

en tus manos

esta rosa negra,

te digo

que mejor que rendirse

es escarbar hacia el cielo.

 

**

 

Esta alegría vive en la sombra.

 

¿Cómo cantaré

las sombras?

 

**

 

No he escuchado

el final de las sesenta guerras de baja intensidad

que hay hoy en el mundo,

 

pero he escuchado la plegaria del campesino

ante los últimos frutos del otoño,

el abrazo de los desconocidos

y la respiración de los insectos.

 

Ojalá que tú oigas

al final de este poema

el crecimiento de los anillos de los árboles.

 

Antonio Orihuela, Antología poética. Para una política de las luciérnagas (2007)

 

Fotografía: Edouard Boubat

 

 

09/04/2012 01:13. ateopoeta #. las poesías de otros/as No hay comentarios. Comentar.

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Al escucharte

comienzo mi ejercicio

lento y silencioso

de tejer tus palabras,

tu respiración,

los impulsos y latidos

que las acentúan,

hasta enhebrarlas

con su sombra

escrita, con el vaivén

entre la voz

y el texto que evocan,

como dos canales

simultáneos

que multiplicaran

el significado,

como si cada segundo

fuera crucial,

un golpe de timón,

un convite

a predecir la trayectoria

de la luz en su cierta

bifurcación,

por eso callo

y admiro cada punto,

cada gesto

que lo acompaña,

todas las huellas

apócrifas

que lo han nutrido

durante años y vidas

de sinuoso aprendizaje,

de ósmosis

involuntarias,

por eso te escucho

y memorizo,

apenas puedo añadir

más dicha

a esa manifestación

celeste, a ese acto

corpóreo del habla

insólita y naciente,

nívea

y esquiva.

 

Fotrografía: Julia Rionda

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¿Por qué parecen

siglos de oscuridad,

estratos de fósiles,

haces de una distancia

inanimada,

los escasos días transcurridos

desde el cuerpo de nube,

desde el fulgor

del enjambre,

desde la aurora intermitente?

 

¿Por qué

la nostalgia abriga y titila

con su bruñido dulzor,

percute con su sed

si no desangra?

 

 

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Tu pertenencia genérica

está siempre

tronzada,

asediada,

roída

por una soledad

que solo abraza

a la tormenta.

 

No te rindas.

No te rindas

a la retahíla

de adulaciones efímeras,

de quien construye rebaños,

de quien congela los inevitables

cambios de estado.

 

Tu amor más fiel

es tu propia mordacidad crítica,

incrédula, insaciable,

tu animal de colmillos afilados

que se hincan

en el vacío.

 

Fotografía: Philip Lorca

 

 

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Hasta en los días más crudos:

las muescas e incisiones

en la densa capa de nubes

al objeto de permitir que nos ilumine

la geometría del desorden.

 

El solaz de la libido

es renuente a la voz de su amo,

al rey desnudo, a los tigres de papel,

a los trabajos forzados.

 

Un perpetuo horizonte de mundo

que abarca la música de las aves:

así se esparcen las cenizas,

refulge el flúor de lo halagüeño,

se deshiela la leche

sobre una lengua almidonada.

 

Un rostro de crisantemos

acuciado por una sed translúcida:

en la fatiga de su extravío

madura la dulce cosecha,

le conciernen labios en lugar

de alambradas, como en tantas otras

infancias, acaricia lo breve

y lo inmortal.

 

Ilustración: Alberto Mielgo

 


18/04/2012 19:50. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Lo que no ves es incluso mejor.

Tocas una superficie abrasiva

porque los besos rotundos

se agazapan.

En las sombras de la miscelánea

algo detendrá

nuestro cruce aleatorio.

Atesorarás una fortuna

de intangibles.

Sólo orquestando con tu mano izquierda.

La que se interna bajo los pliegues

con prestidigitación.

Además de tus pechos desnudos, tersos y felices

quiero las mismas fresas que masticas.

¿Aún sigues creyendo que tenemos al alcance

lo delicioso y lo suculento,

que es menos absurdo

nuestro baile de trompos?

Para ti

todo el ajonjolí.

 

Ilustración: Alberto Mielgo

 

27/04/2012 16:42. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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Respetar

lo que no nos pertenece

siempre que no haya sido usurpado

al sudor ajeno.

 

Respetar

la inmensidad,

los prodigios de la evolución

que no llegarán nunca

a pertenecernos.

 

Provienen de otro sudor,

de otro contrato.

 

Respetar a quienes

respetaron o, al menos, están aprendiendo

-rápido, sólo muy rápido- a respetar.

 

Los plazos no son prorrogables.

Han fermentado -seculares- tanta inquina

y exterminio

que solo cabe ampliar, como una llanura,

nuestros umbrales de comprensión.

 

Respetar

a quienes se envuelven en nuestro amor,

en nuestra memoria,

a quienes son fruto de admiración merecida

aun fuera de temporada.

 

Respetar por omisión:

sin distraerse,

sin depredar.

 

Cada ser es esclavo

de su fragilidad.

 

Cuando el hervidero de variaciones

nos asfixie,

es mejor plegar velas, recogerse, hospedar

al silencio pertinente.

 

 

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La decepción puede tornarse

en erotismo,

en escrutinio del marfil,

en el eterno cincelado

de la roca

o como erosión

por la espuma insomne.

 

En su curso subrepticio:

todos los afluentes de amor,

con su distinto signo,

que rehúsan la cínica

o lírica

encriptación.

 

Hasta que brota o se encarna

taxativo,

sin apelación posible,

nutriendo al hueso,

trópico,

ventral,

curvilíneo,

profanador,

donante de la misma sangre

que anhela en reciprocidad

(tan narcisista),

o se desangra.

 

Nada puedes asir del todo,

retornará la sed.

 

 

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Si la arquitectura del deseo

carece de la perspectiva en picado

que culmina en la disertación de la ola.

 

Si en mi labio inferior pronuncio abril

y epifanía y me intereso por las vicisitudes

de los minutos combatientes contra reloj.

 

Si no te conformas con la mecánica de la rodilla

ni con la escueta información que figura en tu documento

nacional de identidad o en la filigrana que refracta

el maquillaje de los sólidos precipitados.

 

Si consigues que la luz cegadora

propicie la longevidad de lo viable

y tus ojos descansen del azogue y del caudal.

 

Si se reanuda la virtud de la arena exacta,

si crepita el porvenir a medida que te descifro,

si persiste la acrobacia en el vacío que me sostiene

y, entonces, sólo tu audición superviviente, inquieta

e inasible, omite la conclusión del silogismo.

 

Fotografía: Sarah Moon

 

 

30/04/2012 23:59. ateopoeta #. mis poemas y otros textos (provisionales) No hay comentarios. Comentar.

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